lunes, 13 de febrero de 2017

Agresividad en mi Perra




Hola Teckelamigos!

Esta semana os quiero comentar un problema que hemos tenido con Pinza.

Pinza, para todos aquellos que la conocéis, es una perra sumisa y tranquila que nunca se mete con nadie. Le gusta jugar con otros perros, está muy socializada y le encanta ponerse tripa arriba para que le hagamos cosquillas en la tripa...

Esta semana hemos visto una parte de Pinza que no conocíamos, su agresividad. Desde hace varias semanas yo me encuentro en casa a diario y estoy más tiempo con ellas, las doy largos paseos, intento estimularlas mediante juegos de inteligencia, de olfato, continuamos pequeñas pautas de adiestramiento... y hasta les hago galletas. Todo ello para que se sientan contentas teniéndome en casa (anteriormente nunca podía pasar el tiempo suficiente con ellas) y para poder reforzar nuestro vínculo.

Con todo ello, a pesar de que podríamos pensar que es una situación ideal y que ellas lo estaban disfrutando, en verdad, estaba estresando a Pinza...





¿Cómo sé que mi perro está estresado?
Aunque podemos identificar diversas pautas como apatía, problemas digestivos o problemas hídricos, nosotros lo hemos identificado por las noches con un comportamiento muy diferente en ella.

Este es el comportamiento de Pinza el día 20 de Enero para levantarse de su cama.



Podemos ver que es una perra remolona y que gruñe a Swing, pero no es una perra agresiva conmigo que soy quien la levanto.

Este vídeo que os muestro ahora, es un vídeo grabado el pasado 6 de Febrero (15 días después) donde observamos su cambio de actitud.



Nosotros nos asustamos mucho cuando vimos esta reacción en ella ya que nunca con gruñe y en esta ocasión ya era la tercera vez. Esto nos sucedía por las mañanas y por las noches. A diferencia de lo habitual, no nos dejaba tocarla mientras estaba en su cama. 

¿Qué decidimos hacer?
Obviamente, en estos casos es mejor no arriesgarse y contar con la ayuda de profesionales que te asesoran e instruyen en situaciones como esta. 
Como ya os he contado en otras entradas, nosotros contamos con la Asociación de Roncescan Perros de Ayuda quienes además de preparar perros de asistencia para casos especiales, ayudan con temas de adiestramiento. 

Tras ponernos en contacto con ellos y enviarles el segundo vídeo, acordamos una cita en casa para abordar el problema. Pero tuvimos tan mala suerte que Pinza se mostró tan sociable, cariñosa y sumisa como de costumbre y no pudimos trabajarlo "insitu". 
Aun así, me ayudaron con unas pautas sencillas y acertadas para poder tratar nosotros el problema. Con suerte, notamos el cambio desde el primer día, pero aún seguimos trabajándolo a diario para solventarlo de forma radical y poder instaurar el equilibrio mental en mi perro.

Os dejo las herramientas que estamos usando, y próximamente os contaremos cómo va evolucionando el tema!!

Collar con cordón
Mano ficticia

El primero es un collar atado a un cordón. La función es que la cuerda esté visible mientras Pinza está en su cama para poderla corregir cuando comienza a gruñir y poder sacarla de la cama mediante la técnica de adiestramiento evitación y escape. La segunda foto, es una mano casera compuesta de: guante de jardinería relleno de espuma dura y un palo de recogedor. Su función es poder acariciar a Pinza desde la distancia (seguridad ante todo) mientras está gruñendo para que asocie las caricias con algo positivo. Además, si llega el momento en que tu perro está desesperado porque le dejes en paz y decide morderte, esta mano le hará asimilar que no te está haciendo daño y acabará parando y tranquilizándose. 

A nosotros por ahora nos está funcionando, pero por favor, antes de usar alguna técnica de este tipo hablar con un profesional ya que lo que le puede venir bien a un perro, puede ser totalmente contraproductivo para otro!!!

Nos vemos el próximo día!!

Que tengáis una buena semana.

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